..qué difícil me lo pones..*
Me levanto cada mañana con una energía nueva, quizá más intensa que la del día anterior, y, a pesar de ello, según voy avanzando en esta rutina de la que sin darnos cuenta nos convertimos en esclavos hace mucho tiempo, ese ímpetu por mejorar a cada segundo va menguando, hasta casi desaparecer. Me levanto cada mañana con una sonrisa nueva, plantándole cara al mundo con la actitud más positiva posible, y por mucho que me empeñe en realizar esa tarea correctamente, siempre aparece el mundo; mi mundo, para vencerme, para demostrarme de nuevo que él es el que manda aquí, y no yo. Me levanto cada mañana con ganas de aprender y de olvidar al mismo tiempo. Con ganas de aprender cosas nuevas, de aprender a vivir con lo que tengo, con lo puesto, sin lamentaciones ni rayadas gratuitas que sólo consiguen hacer que me sienta peor. Con ganas de olvidar aquello que aunque pase el tiempo me sigue haciendo el mismo daño que el primer día, con ganas de olvidarte. De todos modos, las ganas no son igual a resultado efectivo, así que al final de estos días hago mentalmente una breve crónica de lo que han supuesto para mí esas últimas 24 horas; una crónica que casi siempre lleva mi nueva derrota por titular, pese a que no por ello deje de animarme a seguir intentándolo. ¿Seguir intentando el qué, sacarte de mí? Sigo en mis trece, claro que sí, no me rindo, aunque se me haga cada vez más y más cuesta arriba. Me gustaría rehacer un poco mi vida, reorganizar mis sentimientos, o mejor dicho, enviar a la papelera de reciclaje los de hasta ahora y crear unos nuevos. Conocer a otra persona que te reemplace; otra persona que ocupe el lugar que tú nunca acabaste de ocupar del todo en mí; otra persona con la que compartir risas, besos y caricias. Dicen que un clavo saca a otro clavo, ¿no? El problema es que me he quedado sin clavos, por lo que no soy capaz de arrancarte de aquí. Resulta que por mucho que me fije en más, ninguno me parece lo suficientemente bueno comparado contigo. Todos a tu lado me parecen realmente mediocres. Y eso sí es un problema. ¿Por qué? Porque no puedo olvidar algo que sigo viendo cada día.
Y si a todo ese dilema le sumamos unos gramos de rutina, unas gotitas de cansancio, dos cucharaditas de falta de cariño, y un toquecito de aquello de "querer y no poder", obtendremos ya la fórmula perfecta para tener un mal día, o, algo mejor; una mala temporada.
Me levanto cada mañana con una energía nueva, y para cuando regreso a mi casa por la noche...ya no parece, ni de lejos, más intensa que la del día anterior. ¡Qué difícil me lo pones!




Comentarios sobre ..qué difícil me lo pones..*
Un clavo saca a otro clavo si...
Si no te quedan...supongo q habrá q ir a la ferretería o algo así, porque tampoco puedes estar eternamente así, no? =)
Sí, debe de ser duro verle cada día y no poder olvidarlo. Pero en algún momento podrás hacerlo...podrás.
No ando muy inspirada hoy...barkatu.
Muxu bat, ta animo. mZ!
pues vaya crema
sty kntigo si
che che k bueno negra